jueves, 20 de abril de 2017

TRATADO INVENTADO DEL LAZARILLO DE TORMES.

  En esta entrada la profesora nos mandó hacer un nuevo tratado inventado del Lazarillo del Tormes y aquí os lo dejo, espero que os guste.

NUEVO TRATADO DEL LAZARILLO.
Después de haber intentado independizarme me ví en la miseria, por lo cual, tuve que trabajar para otro amo, un panadero.
Al principio no me trataba muy mal, era honrado conmigo, pero cuando empezó a coger confianza la cosa cambió. Me ponía a amasar desde la madrugada todo el pan, porque él decía que así sabía mejor y vendíamos más. El señor muy agarrado dejó de comprar tanta harina porque decía que así tendríamos más, compraba la justa para el pan y cuando empezaba a amasar no me dejaba ni tocarla. Así seguí meses con callos en las manos de tanto amasar la dura masa.
El amo mal que me trataba, decía que ya era hora de que probara de su propia medicina. Por las mañanas después de amasar me dejaba un poco de descanso para que le preparase el desayuno que siempre era; un bollo de pan con una buena porción de manteca y un café bien cargado. La manteca la quería fresca, recién sacada, por lo cual tenía grumos. Esa mañana cogí el bollo y lo puse al fuego mientras preparaba el café. Al bollo antes de echarle la manteca le eché una capa gruesa de harina y por encima le eché la manteca. Se lo llevé a la mesa, me escondí detrás de la columna, para poder ver cómo se lo comía. Le dió su primer sorbo al café, cogió el bollo y cuando le dió su primer bocado empezó a toser y toser, parecía que se ahogaba, cogió su café ardiendo y le pegó un buche por lo que se quemó toda la garganta.

  • Cabrito! ¿ Adónde crees que vas? - decía mientras intentaba alcanzarme tosiendo. Yo lo único que hacía era corre corre.
  • Te quedarás sin comer hoy, esto no va a quedarse así - paró y se fue devuelta a la panadería.

A pesar de ser un mal amo estuve con él 2 años hasta que no me necesitó.

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