martes, 23 de febrero de 2016

CUENTO INVENTADO.

      Hoy vamos a crear un cuento, ya que hoy estamos inspirados.
Este cuento que os dejo es el que yo me he inventado



EL MISTERIOSO BOTÓN.

Se supone que un cuento empieza con un “ Era sé una vez…” y esas chorradas, pero este cuento no, porque este cuento no es una historia más de las que los buenos salen ganando, el príncipe se queda con la princesas y fueron felices y comieron perdices. Nada de esas tonterías cursis. Este cuento no tiene nada que ver porque Cuando las ranas tenían pelo y las gallinas dientes, en una granja de un pequeño estado un niño llamado Cib, al que le encantaba jugar a perseguir gallinas con su hermana melliza Filis, eran dos hermanos muy normales hasta que un día se despertaron y vieron un botón rojo del tamaño de sus manos en medio de su habitación sobre una base que les llegaba por las cinturas. Ninguno quería pulsarlo, no se atrevían. Decidieron no pulsarlo y no contárselo a nadie.

Fueron pasando los días y el botón seguía ahí.
Una mañana apareció una nota al lado del boton que decia “solo puede pulsarlo uno de los dos hasta esta medianoche”. Los hermanos empezaron a discutir por ver quien lo pulsaba. No se pusieron de acuerdo así que nadie lo pulsó. Cib a escondida subió a la habitación y lo pulsó, pero no pasó nada. Se lo contó a su hermana. Filis lo pulsó pero tampoco pasó nada. No sabían qué hacer hasta que Filis decidió coger a su hermano de la mano y pulsarlo a la vez. De repente apareció antes sus ojos un agujero en el que iban pasando mundo tras mundo. Se paró en uno de ellos, los dos hermanos se miraron estupefactos. Decidieron entrar. Un mundo totalmente diferente estaba antes sus ojos. Había robot, coches volando, era el futuro. Allí conocieron a Tirso y a Sibila dos robot, quienes le enseñaron todo ese extraño mundo. Estuvieron allí varios días descubriendo todas las cosas maravillosas de aquel mundo.
De repente se despertaron de un largo sueño abrieron los ojos se miraron, se sonrieron y allí mismo antes sus ojos estaba aquel botón rojo. Se levantaron, se agarraron de las manos y o pulsaron.


Tambien podemos contar cuentos de otras maneras como:


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